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URUGUAY: Comisión de Diputados aprueba proyecto sobre aborto

La comisión especial creada en Diputados para analizar los proyectos de ley de interrupción voluntaria del embarazo, aprobó el 10 de setiembre un proyecto que será considerado por el plenario de Representantes el próximo 25 de setiembre, donde se necesitarán 50 votos afirmativos. Luego deberá pasar a la Cámara de Senadores para su aprobación final.

El texto votado en la comisión se basa en la propuesta del diputado del Partido Independiente Iván Posada y si bien se dice que es un proyecto de despenalización en realidad lo que determina es que no se aplicarán las penas previstas en la ley de 1938 para el delito de aborto siempre que la mujer que solicita una interrupción cumpla con una serie de requisitos y se atienda en una institución de salud afiliada al Sistema nacional integrado de salud. El artículo 2 del proyecto dice: “La interrupción del embarazo no será penalizada, y en consecuencia no serán aplicables los artículos 325 y 325 bis del Código Penal, para el caso que la mujer cumpla voluntariamente con los requisitos que se establecen en los artículos siguientes y se realice antes de las 12 semanas de gravidez.”(Artículo 2°)

Los requisitos son que la mujer ante un embarazo no deseado recurra a su servicio de salud y manifieste en una consulta médica las razones que determinaron su embarazo y por las que resuelve abortar. El médico deberá disponer la derivación a un equipo interdisciplinario que deberá constituirse el mismo día o al siguiente. Este equipo debe estar integrado por un ginecólogo, un profesional de la salud psíquica y otro del área social y deberá informar a la mujer acerca de los apoyos a la maternidad, la posibilidad de dar en adopción y sobre los riesgos inherentes a la interrupción del embarazo. Posteriormente la mujer tendrá un plazo de 5 días para “reflexionar” sobre su decisión y si persiste con la intención de abortar la institución de salud deberá coordinar la interrupción, de inmediato.

Todo el procedimiento así como el consentimiento informado de la mujer deberá quedar registrado en la historia clínica.

Hasta las 14 semanas se podrá realizar el aborto en caso de que el embarazo sea producto de una violación y sin plazo cuando el embarazo signifique un riesgo grave de salud para la mujer o cuando haya una malformación fetal incompatible con la vida.

Objeción de conciencia

La propuesta de ley establece que los profesionales de la salud que tengan objeción de conciencia deberán manifestarla en la institución en la que trabajan y dicha objeción será aplicable en todas las instituciones de salud donde se desempeñen.

A las instituciones que por su “ideario” sean contrarias al aborto, como el Círculo Católico y el Hospital Evangélico, no se las obligará a realizar los procedimientos pero deberán derivar a la mujer a otra institución para que la interrupción sea realizada.

Tipos de procedimientos

Si bien el proyecto no define los procedimientos aconsejados para la interrupción, en su articulado refiere que el Ministerio de Salud Pública deberá llevar un registro estadístico de los abortos farmacológicos lo cual daría a entender que no se exigirán otros métodos de interrupción. Si esto se sostiene en la reglamentación de la ley, se restringiría a las mujeres el derecho a elegir otras posibilidades existentes para la interrupción del embarazo.

Otros condicionamientos

El acceso al aborto estará habilitado para ciudadanas uruguayas naturales o legales y para extranjeras que demuestren un año de residencia en el país.

Las menores de 18 años y las mujeres declaradas incapaces si no tienen el consentimiento requerido de tutores o responsables deberán presentarse ante el Juez quien determinará que la decisión es voluntaria, espontánea y consciente, dando lugar al procedimiento.

Fuente: http://www.hacelosvaler.org/Comision-de-Diputados-aprueba.html

Justicia para las víctimas de sacerdotes pederastas en el albergue de Higüey, República Dominicana

Desde el 2005 permanece cerrado el caso de los abusos y violaciones sexuales ocurridas en los años 2002 y 2003 a 12 niñas y un niño del albergue "La Ciudad del Niño, San Francisco Javier" de Rafael del Yuma, de Higüey, República Dominicana. Esto sucede a pesar de que las investigaciones del Ministerio Público presentaron exámenes de 10 niñas, que revelaron que por lo menos cuatro fueron víctimas de “desfloración de membrana del himen” y otras presentaban la membrana intacta pero “con laceraciones y manipulación vaginal”.

El link esta abajo, solo toma unos minutos, el zipcode de Dominicana es 809. Por favor también difúndando. Pego el primer párrafo de la carta.

http://www.change.org/petitions/justicia-para-las-v%C3%ADctimas-de-sacerdotes-pederastas-en-el-albergue-de-hig%C3%BCey-rep%C3%BAblica-dominicana#

LLAMADO A LA ACCION 28 DE SEPTIEMBRE DE 2012 ABORTO LEGAL Y SEGURO UNA CUESTIÓN DE DERECHOS, UNA CUESTIÓN DE DEMOCRACIA

Cada año, alrededor de 4 millones de mujeres en América Latina y El Caribe deciden –a plena conciencia- abortar. Las legislaciones en la región regulan la práctica, en márgenes que van desde la autorización limitada hasta la completa prohibición; sin embargo, en cualquiera de estas circunstancias, las mujeres hacemos ejercicio del derecho a decidir, y cuando decidimos, abortamos.

Para la mayoría de las mujeres en la región este acto de soberanía sobre la propia vida se hace en la clandestinidad, en condiciones inseguras e insalubres que vulneran la dignidad, la libertad y la salud. Las realidades más apremiantes se viven en Chile, Nicaragua, El Salvador, Honduras y República Dominicana, donde el aborto se prohíbe en cualquier circunstancia. En aquellos países en que se autoriza su práctica por razones terapéuticas o de violencia sexual, el acceso al procedimiento está plagado de obstáculos a causa de una institucionalidad pública que permite la intromisión de sectores religiosos y conservadores que atentan contra la oportunidad de la realización del aborto. La negación de la interrupción voluntaria del embarazo en la legislación o en las acciones de salud es un mecanismo de poder y control sobre los cuerpos, la autonomía, la sexualidad y las decisiones reproductivas de las mujeres.

Mientras la interrupción del embarazo esté sujeta a la autorización de gobernantes, legisladores, jueces, médicos y religiosos – mayoría hombres, hijos sanos del patriarcado- a las mujeres se nos seguirá negando el reconocimiento, el respeto y la garantía de nuestra ciudadanía, ignorándonos como seres humanas plenas, capaces de tomar decisiones éticas sobre nuestros cuerpos y nuestras vidas. Las democracias erigen como valores la autonomía, la soberanía y la libertad de los pueblos; sin embargo, estos valores son negados a las mujeres sobre el propio territorio de sus cuerpos. Obligarnos a llevar a término un embarazo que no deseamos o no estamos en condiciones de asumir es un acto de tortura que refuerza nuestra subordinación de género.

Parte del continente hoy se ufana de los avances democráticos logrados en las últimas décadas, mientras en varios países la democracia está seriamente amenazada. El cambio hacia gobiernos más progresistas ha tenido poco impacto en la vida de las mujeres en el campo de los derechos sexuales y los derechos reproductivos. Las mujeres interpelamos a la nueva izquierda latinoamericana, que no es tal si nuestros derechos y libertades no forman parte sustancial de los principios y propuestas políticas, económicas, sociales y culturales que la inspiran. El bien vivir es laico; caso contrario, es un reciclaje del discurso que da prelación al embrión por sobre los derechos de las mujeres, y que reproduce las dobles morales y los dobles estándares que legitiman –por acción u omisión- que los curas exijan más nacimientos, mientras sus abusos sexuales contra niñas y niños quedan impunes.

En este 28 de Septiembre, Día Internacional por la Despenalización del Aborto, exigimos y demandamos de nuestros Estados:

Las condiciones para que la realización del aborto sea legal, gratuita, segura y accesible para todas las mujeres que lo decidan.

El cese de las persecuciones judiciales, selectivas y abusivas de mujeres que han abortado, las cuales afectan mayormente a las mujeres más pobres. El encarcelamiento de mujeres por esta causa en nuestros países constituye una injusticia incalificable.

Medidas urgentes para evitar que la objeción de conciencia en hospitales públicos y otros contextos institucionales se convierta en un obstáculo al ejercicio de derechos o ponga en peligro la salud o las vidas de las mujeres.

Acciones para garantizar la seguridad de las defensoras de los derechos de las mujeres, en particular los sexuales y los reproductivos, en todos aquellos países donde éstas enfrentan persecuciones, intimidación y amenazas.

Reafirmar y proteger el carácter laico y plural de la democracia, evitando injerencias indebidas de extremistas religiosos que afecten la realización de reformas legales y/o la puesta en marcha de políticas públicas tendentes a mejorar la salud de las mujeres y el ejercicio de sus derechos

Seguiremos luchando para que nuestros Estados sean laicos y nuestras democracias nos respeten como ciudadanas plenas porque EL ABORTO LEGAL Y SEGURO ES UNA CUESTIÓN DE DERECHOS Y UNA CUESTIÓN DE DEMOCRACIA.

El cardenal, la cruz y la espada

Aunque soy agnóstico y discrepo de muchos principios que animan a las iglesias, incluyendo a la católica, no soy ateo militante, ni anticlerical. Creo que en las iglesias anidan valores humanos imprescindibles. Creo que hay personas religiosas que han convertido sus vidas en enseñanzas de solidaridad y entrega social, y definitivamente han contribuido a hacer mejor al mundo. Admiro particularmente a quienes desde las iglesias se enrolan en las mejores causas de nuestras sociedades, a favor de los sectores sociales dominados y explotados.

 

Y es que las iglesias –y en particular la católica- no son cuerpos homogéneos, ni en sus doctrinas ni en sus prácticas. Así ha sido históricamente. La iglesia católica ha producido las mejores utopías de igualdad y fraternidad, a Las Casas y Montesinos, a Miguel Hidalgo y Félix Varela, a Hélder Cámara y a Samuel Ruiz. Pero también ha producido monstruosidades como la inquisición, los concordatos y las convivencias con tiranías espantosas, a  Inocencio IV, Tomás de Torquemada, Francis Spellman y a los curas argentinos que  apoyaron el asesinato de 30 mil personas hace tres décadas.

 

Esta distinción también incumbe a la iglesia católica dominicana. En su seno hay toda una tendencia histórica de fuerte compromiso con el pueblo dominicano francamente encomiable, pero también otra elitista, autoritaria y de contubernio oligárquico francamente deplorable. Y me temo que en esta última participa activamente la principal figura de la iglesia local: el Cardenal Nicolás de Jesús López Rodríguez.

 

Cuando escucho hablar al Cardenal Nicolás de Jesús López Rodríguez siempre pienso cuanto es posible (pensando sociológicamente) que el rol de una persona se aleje de su  estatus.

 

Como jerarca de la iglesia católica es razonable que el cardenal defienda determinados principios que conforman su credo. Cuestiones como son, por ejemplo, los matrimonios de homosexuales o el aborto, son temas de principio para la organización. Y la organización tiene derecho a argumentar ante la sociedad por la validez de sus propuestas, tanto como los que piensan diferente también deben poder hacerlo. Pero nunca podría perder de vista, y en eso el cardenal no debe extraviarse, que el encabeza una institución privada, de adherencia voluntaria, como también de aceptación estrictamente voluntaria de sus principios.

 

Apoyar la prohibición constitucional del aborto y de los matrimonios de homosexuales, exhortar a las fuerzas armadas a  expulsarlos de sus filas y solicitar al estado que sea drástico contra quienes oficien bodas gays y contra los hoteles que las alberguen, va mucho más allá de de la argumentación y el proselitismo. No es simplemente una alocución en nombre de la cruz, sino una imposición apoyada en la espada.

 

Pero navegando ahora por el mundo de las formas, el otro problema del Cardenal que aleja su imagen de la bondad y la humildad cristiana es el estilo agresivo. Su lenguaje lleno de prosaicos improperios contra los que piensan diferente. Un estilo que no solo está reñido con los buenos modales, sino también con los tiempos, que solicitan  abrir, y no cerrar, los espacios para el entendimiento.

 

En este sentido su arsenal es digno de la época de las cruzadas. A los homosexuales los parangona con seres desviados por el demonio del sentido de la creación, y a los que abogan por los derechos plenos de estas personas les llama farsantes, salvajes y plagas universales. Su militancia homofóbica se sustenta en la idea de que existe una conspiración internacional –“perversa, macabra, inicua”- para resaltar a estos seres que “contradicen frontalmente la naturaleza humana”. Abogar por ellos, dice, es postrarse ante Moloc.

 

Ante el aborto tampoco escatima insultos: los médicos que lo apoyan como medida terapéutica son carniceros, los valientes legisladores que en 2010 se oponían a su penalización constitucional eran “mercaderes de la vida” y todos los que los apoyamos somos asesinos dispuestos a matar.

No sigo esta explicación en aras de la decencia. Aunque ni yo ni mis lectores hemos salido ayer de una guardería infantil, confieso que me repugna la imagen de una persona vomitando ofensas contra todo el que lo contradice.

 

Solo quiero decir que la última andanada fue lanzada contra Sergia Galván, dirigente de una organización feminista de larga y meritoria actuación en el país. La acusó de proferir canalladas por sus opiniones sobre el terrible caso de la joven Rosaura Almonte, más conocida como Esperancita. No conozco el caso en detalles, ni tampoco en lo personal a Sergia Galván y su organización. Pero estoy seguro que si éstas últimas se ganaron algún improperio del cardenal, debe ser porque están ubicadas en el lado amable de la historia. Y yo la felicito por su valentía y autenticidad.

 

Como también estoy seguro que en algún momento no muy lejano –la biología manda- la iglesia católica nacional podrá superar este atavismo medieval y llegar a ser el espacio de concordia, compromiso social y tolerancia que la sociedad dominicana se merece. Al que nos convocó Montesinos.

 

 

 

 

 

 

Haroldo Dilla Alfonso del 26 de agosto 2012

Fuente: http://www.7dias.com.do/app/article.aspx?id=124501

“Que haga lo que nunca se hizo y reconozca que les falló a las mujeres”

Afirmó además que realmente hay una “gran” inequidad en materia de participación de las mujeres en el gobierno de Danilo Medina y reiteró que “eso contradice y es incoherente con su discurso de campaña”

 

“Que haga lo que nunca se hizo y reconozca que les falló a las mujeres” La desproporción entre hombres y mujeres es abismal. Archivo/Acento.com.do

SANTO DOMINGO, República Dominicana.- La directora de Colectiva Mujer y Salud, Sergia Galván, afirmó que el presidente de la República, Danilo Medina les “falló” a las mujeres dominicanas con la escasa participación en su nuevo gabinete de gobierno.

“Para nosotras fue una sorpresa la escasa designación de mujeres en el gabinete, porque durante todo el periodo de campaña el presidente se comprometió a fortalecer la participación de las mujeres en la administración del estado, igualmente el mismo día del discurso de toma de posesión dijo que va a luchar para que la mujer dominicana ocupe el lugar que le corresponde” expresó.

Galván resaltó que de los primeros 27 nombramientos con los altos cargos, solamente aparecen cuatro mujeres, lo que a su juicio contradice el discurso de Medina. “Pero, además, contradice la misma Constitución cuando establece que el Estado tiene la responsabilidad de mantener un equilibrio en la participación en los espacios de toma de decisión”

Afirmó además que realmente hay una “gran” inequidad, en materia de participación de las mujeres en el gobierno de Danilo Medina y reiteró que “eso contradice y es incoherente con su discurso de  campaña”.

La activista social dijo estar esperanzada de que “igual a que corrigió el desequilibrio que produjo cuando nombró la comisión de transición, que realmente haga lo que nunca se ha hecho y reconozca que les ha fallado a las mujeres en materia de su participación en la administración pública”.

“Esperamos que él sepa  que ha defraudado a las mujeres y esperamos que pueda corregir a tiempo ese desequilibrio que viola abiertamente la constitución dominicana y viola su promesa de campaña” expresó.

Sergia Galván ofreció estas declaraciones al opinar sobre la escasa participación de la mujer en el recién nombrado Gabinete del presidente Danilo Medina, donde según dijo, del total de funcionarios nombrados, el 85.2% son hombres y tan solo el 14.8% son mujeres.

21 de agosto del 2012

Al cielo con la gracia de Dios Esperancita bajo la santidad del Estado


Fátima Portorreal

Alejada en el tiempo está la figura legal que condenó a mujeres y hombres por herejía, brujería, superchería, pecado nefando, entre otros. Y son innumerables las aguas que se han vertido en la isla tratando de borrar el padrón que contenía los nombres de los/as primeros/as condenados por el Santo Oficio que se estableció, a partir del 7 de enero de 1518 en la isla Española. Para esa época se nombró al Obispo Manso en razón de su jerarquía para dirigir el tribunal que enjuiciaría a todos/as los/as apostatas que reniegan de la fe católica o violaran los códigos religiosos y estales de la época.

Este tribunal se encargó de velar por la salud espiritual del Estado y de la iglesia, en pocas palabras, la iglesia estaría presente contra todos aquellos que gozaran y exhibieran una vida escandalosa. Se procesaba quienes tuvieran una conducta violatoria de las reglas cristianas, ya por difamación o transgresión moral.

El Santo Oficio fue un instrumento político religioso caracterizado por su eficaz capacidad de represión y mutilación, el cual garantizó la unidad religiosa, el inmovilismo social, el Estado teocrático y la consolidación de la monarquía. La colonia Española se sirvió de la ortodoxia religiosa. Los objetivos políticos del Estado y la clase dominante se consolidaron con el instrumental inquisitorial de la cristiandad. Sobre este tribunal recayeron los mecanismos de control social sobre el cuerpo, el orden de lo doméstico y las instancias de la disciplina.

Diversos fueron los mecanismos para atemorizar a la población que no respondía a la uniformidad social que pretendían las autoridades eclesiásticas y estales. Y hoy no tengo dudas de que estos viejos mecanismos transgreden el tiempo, a pesar de la aparición de la República.

La colonialidad está presente en todos los recovecos de las mentalidades estatales y religiosas. Hoy no se necesitan los viejos instrumentos de tortura que proveen la muerte en la hoguera o al oprobioso reproche moral. Se utiliza la humillación o la no intervención médica para justificar la regla de su lúgubre instrumental de muerte. Tal es el caso de Esperancita y su feto. Una chica pobre, enferma y marcada por la barraganía. Un embarazo a una temprana edad sin mediar el matrimonio y una ley antiaborto que pende cual espada de Damocles en los cuellos de todas las mujeres dominicanas. La no aplicación del artículo 37 es el instrumento inquisitorial moderno.

Por eso, la humillación pública contra todas las mujeres que se enfrentan a tan notable investidura, la de las autoridades eclesiásticas junto a la del Congreso de la República es el instrumental que justifica el crimen contra las subversivas que quieren retozar contra el seno de la Santa Iglesia Católica.

En fin, es su competencia evidenciar y perseguir a todo aquel que transgreda la uniformidad social. De forma explícita, la mujer víctima se hace parte de esa red social, por miedo a ser difamada, negada, encarcelada, torturada o en el peor de los casos eliminada al permitir que un embarazo continúe a pesar de estar envuelta su vida.

Esperancita esta en el cielo por la gracia de Dios. Es una mujer santificada, obligada al cumplimiento del orden estatal y de la Iglesia. Ya por eso la iglesia, ha hecho presencia en el hospital, las redes públicas y en su funeral. Presencia antigua que recuerda los viejos enjuiciamientos y torturas del Santo Oficio en la que su figura era necesaria y obligatoria para controlar los delitos ideológicos, el cumplimiento de la regla y la moral.

La presencia eclesiástica ratifica hoy la intensidad del delito. A la Iglesia le duele la barraganía, los fetos sin padre, los favores sexuales y las mujeres que requieren justicia y la libertad de elegir libremente sobre sus cuerpos.

El cuerpo policial eclesiástico no ha desaparecido, todo lo contrario, ha refinado un orden y una legalidad que justifica sus actos con reformas legales y promoción de la fe por medio de las instituciones estales que la favorecen. El Estado dominicano se beneficia, asegura su permanencia en los estamentos del poder y le permite el control social, los brotes de violencia, las exigencias libertarias y el control de la reproducción.

Hoy Esperancita se ha ido y consolida el artículo 37 en el que el Estado y la iglesia proclaman un escenario de identificación ideológica que consolida las viejas pautas de la colonialidad bajo la instrumentación del dejar ir, es decir la pena de muerte por la espera. La valoración de preceptos religiosos y políticos del viejo tribunal inquisitorial están presentes. Hoy sin duda los derechos civiles de las mujeres dominicanas se han perdido. El fundamentalismo de la cristiandad nos confronta y nuestros derechos de igualdad y legalidad basadas en la “Razón y la justicia social” (ideal republicano) son una sombra de un constructo lejano. El inquisidor postmoderno tiene la ley en sus manos. Resistan.

¿Quiénes son responsables de la muerte de Esperancita?

Murió Esperancita. Hoy es día de luto y vergüenza para el país. Había conciencia de que el embarazo la ponía en alto riesgo,  pero prefirieron arriesgar su vida e  imponerle una inmolación a realizarle el aborto terapéutico. Lo que se hizo con Esperancita constituye un acto de tortura, cruel e inhumano.

A falta de la divulgación completa y transparente de resultados de autopsia –cosa poco probable en este país de jerarcas todopoderosos y autoridades miedosas- quizás nunca sepamos a ciencia cierta lo que ocurrió. Pero de confirmarse que la paciente murió de hemorragia uterina tras la expulsión espontánea del embrión, sus médicos, las autoridades de salud y los defensores a ultranza del derecho a la vida del cigoto, tendrán mucho que explicar.

En efecto, a los fanáticos religiosos que promovieron el Art. 37 de la Constitución y que durante años han bloqueado la despenalización del aborto terapéutico les corresponde una grave responsabilidad moral por esta tragedia. Pero en última instancia, las mujeres dominicanas que mueren porque se les niega el derecho a interrumpir un embarazo que amenaza su salud son víctimas de feminicidio de Estado.

Al mantener vigente la prohibición absoluta del aborto, las autoridades dominicanas violan flagrantemente el Art. 42 de la Constitución que, a nombre del Derecho a la integridad personal, establece que nadie puede ser sometido a procedimientos que impliquen la pérdida o disminución de su salud, como tampoco podrá ser sometido a procedimientos que no se ajusten a las normas científicas y bioéticas internacionalmente reconocidas. Como es bien sabido, en el caso de Esperancita, dichas normas prescribían la interrupción del embarazo y el inicio inmediato de la quimioterapia, cosa que por supuesto no se hizo.

Las miembras de la Colectiva Mujer y Salud estamos conmovidas e indignadas, como lo está ese amplio sector de la sociedad dominicana que no acaba de entender el razonamiento moral que en nombre de la vida le niega a la persona enferma el acceso oportuno a tratamiento médico. Entendemos que el Estado dominicano tiene que responder por la vida de Esperancita y por las potenciales víctimas que seguirá llevándose la arcaica e inhumana legislación dominicana. Esta muerte no puede quedar impune.

Demandamos que el caso de Esperancita se investigue hasta las últimas consecuencias y se establezcan las responsabilidades de lugar. El Congreso Nacional tendrá en la recién iniciada legislatura la oportunidad de corregir la infamia del Art. 317 del Código Penal y restituir a las mujeres dominicanas el derecho a la vida. Esperemos que las nuevas autoridades se comporten a la altura que las circunstancias históricas les demandan y corrijan de una vez por todas esta grave afrenta a la dignidad y a los derechos de las mujeres.

Colectiva Mujer y Salud

17 de agosto 2012

29 de Julio: IMPULSEMOS UNA NUEVA PATERNIDAD ¡CELEBREMOS EL DIA DEL PADRE IGUALITARIO!

La sociedad dominicana, en el ámbito de lo doméstico, lo que más caracteriza a la figura del padre dominicano es su ausencia. La división tradicional de los roles de hombres y mujeres enfatizaban esa ausencia al designar al hombre como el proveedor, el de la calle, el hombre público, y a la mujeres como las únicas responsables del orden domestico, de la vida cotidiana y de los afectos.

De esta división estereotipada surge la imagen del padre como alguien autoritario, distante, de pocas palabras, dueño de la verdad, la fuerza y la justicia, serio, seco... Un padre, que muchas veces, al terminar la vida de pareja también parece divorciarse física y emocionalmente de sus hijos e hijas.

Aunque las jóvenes generaciones empiezan a confrontar esas visiones tradicionales y tratan de construir una nueva paternidad, la verdad es que no cuentan con muchas referencias y menos con políticas y programas que desde el Estado y las instituciones apoyen y estimulen su búsqueda y compromiso con una nueva relación entre padres e hijos/as.

UNA NUEVA PATERNIDAD ES POSIBLE

La campaña que impulsa CIPAF, con el apoyo de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), para promover la ratificación, por parte de gobierno dominicano, del “Convenio Núm. 156 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) sobre Trabajadores con Responsabilidades Familiares”, abre una oportunidad importante para dialogar sobre las búsquedas de nuevas formas de paternidad, dado que dicho Convenio no sólo promueve conciliar el empleo y las responsabilidades de la familia y el hogar, sin sacrificar ninguna de los dos, sino que también llama a promover políticas públicas y acciones que involucren a los hombres en una distribución más igualitaria del cuidado y las responsabilidades familiares. Una paternidad activa y una corresponsabilidad familiar ayudarán, sin lugar a dudas, tanto a mujeres como a hombres a lograr un mayor equilibrio entre vida familiar y trabajo.

PADRES QUE CUIDAN

Hemos ido descubriendo con el paso de los años que el cuidado, la crianza y la educación no es de hombres ni de mujeres, son ACTITUDES y que por tanto todas las personas pueden cuidar, más allá de la orientación sexual e independientemente de que las criaturas sean concebidas biológicamente, acogidas o adoptadas.

A igual que pasa con la madre, considerada por la sociedad como “la” cuidadora por excelencia, el cuidado alimentará el vínculo entre el padre y sus hijas e hijos.

CUIDAR es ayudar a satisfacer las necesidades, es enfocarnos en lo que la propia criatura nos pide, en sus necesidades. Cuidar es VER a los niños y a las niñas. Normal 0 21 false false false /* Style Definitions */ table.MsoNormalTable {mso-style-name:"Tabla normal"; mso-tstyle-rowband-size:0; mso-tstyle-colband-size:0; mso-style-noshow:yes; mso-style-parent:""; mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt; mso-para-margin:0cm; mso-para-margin-bottom:.0001pt; mso-pagination:widow-orphan; font-size:10.0pt; font-family:"Times New Roman"; mso-ansi-language:#0400; mso-fareast-language:#0400; mso-bidi-language:#0400;}

La ausencia en el país de una reflexión amplia sobre la paternidad y de políticas y programas dirigidos a la construcción de una nueva forma de paternidad se expresa claramente en la celebración del llamado Día del Padre. Establecido como la contrapartida del Día de las Madres antes se celebraba en junio y finalizó estableciéndose el ultimo domingo de julio bajo criterios puramente comerciales: alejarla de mayo para para que la población se “recupere” del gasto de las madres.

Esta situación de ser un evento comercial vacío, crea optimas condiciones para dar un mayor contenido a esta fecha, transformándola en un espacio para pensar y promover nuevos modelos de paternidad, para acercar a los varones a una mayor apreciación de su rol y para festejar aquellos hombres que intentan reivindicar un lugar en el corazón, el afecto, el cuidado y la orientación de sus hijas e hijos.

Les proponemos entonces nombrar el próximo domingo 29 de julio como DIA DEL PADRE IGUALITARIO, haciendo un llamado solidario a hombres y mujeres para avanzar en la construcción de una nueva paternidad. Frente a la avalancha de anuncios comerciales que fomentan el machismo y las conductas de riesgos o exaltan la imagen del padre como alguien únicamente enfocado en su trabajo y en la calle, presentemos propuestas, modelos y ejemplos múltiples de padres cuidadores y amorosos, involucrados en el desarrollo de sus hijas e hijos e incorporados, con amor y entusiasmo, a las tareas cotidianas de su cuidado y crianza.

RECURSOS

Para apoyar esta propuesta estaremos poniendo a su disposición tarjetas de Felicitación y diseños (en formato digital) para que puedan regalar a papás, tíos, hermanos y abuelos delantales y camisetas alusivas al Día del Padre Igualitario, así como un mini manual del padre igualitario.

Conmemoramos XIX años del Día Internacional de la Mujer Afrolatinoamericana y Afrocaribeña

Este 25 de julio se cumplen 19 años que se definió El Día Internacional de la Mujer
Afrolatinoamericana y Afrocaribeña, resultado del Primer Encuentro de Mujeres
Afrolatinoamericanas y Afrocaribeñas realizado en República Dominicana el año 1992; con la
participación de organizaciones y mujeres negras de treinta y tres países de la Región
Desde entonces esta fecha es propicia para ampliar la toma de conciencia acerca de la
opresión de género y raza/etnia que experimentan millones de mujeres en nuestra región; es
un testimonio internacional de la lucha y resistencia de la mujer negra; es también una
oportunidad para la evaluación de las condiciones de vida de las mujeres afrodescendientes..
En Latinoamérica Más de 75 millones son mujeres afrodescendientes, quienes demandamos
nuestros derechos humanos, nuestros derechos civiles, políticos y culturales, ya sea en la
participación política, en el empoderamiento económico, en el campo de la salud, en la
educación, en el trabajo, en el acceso a la vivienda, en el acceso al crédito, en los derechos
sexuales y los derechos reproductivos, en el acceso a la tierra, en el respeto a la cultura, en el
derecho a vivir sin violencia y en todo lo que represente inclusión social, política y económica.
Pese a las múltiples limitaciones que enfrentan nuestras sociedades latinoamericanas y
caribeñas para liberarse del racismo, la discriminación racial y de género, del rechazo a las
personas por su procedencia, por su identidad sexual o expresión de género, las mujeres
somos parte de una revolución sociocultural que ha hecho emerger un nuevo paradigma de
sociedad, que nos permite creer en sociedades que afirmen la igualdad, la no discriminación, la
solidaridad, el respeto por la diferencias y la no violencia. Este sigue siendo el principal reto de
la Red de Mujeres Afrolatinoamericanas, Afrocaribeñas y de la Diáspora, como síntesis de
dichos valores.
Red de Mujeres afrolatinoamericanas, afrocaribeñas y de la diáspora
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Tel:505-22400460 Managua, Nicaragua
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La vida de las mujeres no puede depender de la opinión pública, afirma Sergia Galván

SANTO DOMINGO (R. Dominicana).- Esperancita, la joven leucémica embarazada que ocupó la atención pública durante los últimos días, se ha convertido, a pesar de ella, en un aguijón en la conciencia colectiva.

 

Con 16 años y nueve semanas de embarazo, su vida se apagaba lentamentamente porque los médicos a su cuidado recelaban de aplicarle la quimio que su leucemia demanda por temor a que las consecuencias del tratamiento, casi con seguridad un aborto espontáneo, hicieran caer sobre sus cabezas la pendiente espada de Damocles del Artículo 37 de la Constitución y su controversial y controvertida afirmación de que la vida comienza con la concepción y está desde entonces protegida por derechos.

 

Un artículo de prensa de la ginecoobstetra Lilliam Fondeur puso ante los ojos de la opinión pública el drama de la adolescente. Y fue la chispa que incendió la pradera: las voces de especialistas, del movimiento de mujeres, de médicos y juristas se alzaron para pedir que, independientemente de las consecuencias del tratamiento, a Esperancita se le respetara el derecho a vivir.

 

El pasado lunes, el ministro de Salud Pública, Bautista Gómez Roja, autorizó la aplicación del tratamiento haciendo hincapié en que la vida de la joven mujer era una prioridad. Hasta la Iglesia católica, que durante la discusión del proyecto de Constitución utilizó todo su poder para lograr que el malhadado artículo fuera aprobado, afirmó a través del cardenal Nicolás López Rodríguez que Esperancita debía ser salvada.

 

Sergia Galván, activista feminista y directora de la Colectiva Mujer y Salud, fue parte de quienes exigieron la aplicación de la quimioterapia. Con ella habló 7dias.com.do sobre lo sucedido.

 

 

¿Cómo evalúa usted que Salud Pública autorizara aplicar el tratamiento de quimioterapia a Esperancita?

 

Me parece una respuesta coherente con la ética médica, con los protocolos y normas universales de salud  y con el mandato constitucional establecido en el  Artículo 42, numeral 1, según el cual “Ninguna persona puede ser sometida a penas, torturas o procedimientos vejatorios que impliquen la pérdida o disminución de su salud, o de su integridad física o psíquica”.

Sin embargo, considero que es una solución mediatizada por presiones religiosas y poderes fácticos, pues lo adecuado para una mayor garantía del derecho a  la salud y a la preservación de la vida de la joven hubiera sido interrumpir el embarazo y luego proceder con la quimio.

 

¿Hasta dónde esta decisión estuvo determinada por la presión de la opinión pública?

Efectivamente, sin la presión ejercida desde la opinión pública, probablemente a esa joven la hubieran dejado sin tratamiento hasta cumplir las doce semanas de embarazo, comprometiendo aún más su salud y su vida, en una jerarquización en la cual el feto está sobre la vida y la salud de la mujer.  Eso es altamente preocupante, pues  la vida y salud de las mujeres no puede estar a expensas de la opinión pública, significa que todas las mujeres en edad reproductiva y con problemas serios de salud enfrentan un riesgo potencial.

 

¿Tuvieron algún contacto directo con las autoridades del ministerio para discutir el caso?

De manera indirecta estuvimos en contacto, no para discutir el caso, sino para saber sobre la marcha del proceso.  Sabemos, además, que para poder proceder con la aplicación de la quimio hubo que consultar y buscar la bendición de  los sectores más conservadores de la Iglesia católica y del fundamentalismo religioso con púlpito en el Congreso.  Esto remite a la necesidad de contar con un Estado laico y políticas y prácticas de salud apegadas a criterios científicos y no meramente religiosos y morales.

 

¿Es posible considerar lo sucedido una demostración de que el Art. 37 de la Constitución está chocando con la ética médica?

Es evidente que detrás de todo esto  están el Articulo 37 y el Código Penal. Son exactamente los temores que planteábamos las ciudadanas y ciudadanos que nos opusimos a este artículo. Llama  poderosamente la atención que los  sectores que con dicho artículo dictaron sentencia de muerte para las mujeres y constitucionalizaron los feminicidios de Estado, no se hayan  referido  a él y, por el contrario,  hayan dado el “consentimiento”  para la quimio. ¿Para qué quieren ese artículo? ¿Para reafirmar su poder sobre los cuerpos y la vida de las mujeres? ¿Para tener el control de nuestra vida y nuestra salud?

 

El miedo a este artículo probablemente se vincule a la negativa de recibir y atender a la joven en tres centros de salud: en el Instituto Oncológico la refirieron al Robert Red, supuestamente por ser menor, de este la remitieron al SEMMA por estar embarazada y ahora no la quieren recibir en la Plaza de la Salud porque, alegan, no hay camas. Esta ruta crítica que ha tenido que recorrer esta joven constituye una violación a su derecho a la salud y a su integridad personal.

 

La sociedad dominicana no debe permitir que esto vuelva a suceder y debe solicitar de inmediato una modificación del Artículo 37,  así como la modificación al Código Penal para incluir la interrupción del embarazo cuando corre peligro la vida y la salud de las mujeres.

 

Este es el primer caso conocido en que se alega este artículo para no suministrar tratamiento a una embarazada de alto riesgo, ¿sienta un precedente al que los médicos deben acogerse?

 

Es el primer caso que sale a la luz pública, pero tenemos conocimiento de otros que se han quedado en el silencio.  Este artículo ata la capacidad resolutiva de las y los profesionales de la salud y los lleva a cometer negligencias médicas criminales.

 

¿Cuál lección saca de esto el movimiento de mujeres?

 

Que el Estado de derecho  en la Republica Dominicana sigue siendo una quimera y que la movilización  y presión social es el camino más expedito para lograr avances en nuestros derechos de ciudadanía. Por último, debemos recordar a las autoridades el principio sustentado por  Eugenio María de Hostos: el Estado no tiene religión.

Artículo descargado el 25 de julio 2012 de http://www.7dias.com.do/app/article.aspx?id=122078

Más asesinatos de mujeres

Tres mujeres murieron asesinadas ayer. Dos en San Pedro de Macorís, Italia Palacio Rodríguez y Yermeny Batista Morales. En Pueblo Nuevo,  Mao, apareció muerta a tiros a Belkis Collado.

El dolor sigue cubriendo familias dominicanas por la muerte de mujeres víctimas de sus compañeros. Ayer, la tragedia tocó a dos hogares de San Pedro de Macorís.

SAN PEDRO DE MACORÍS. Manolo Mercedes era machista y no estaba dispuesto a que su esposa Italia Palacio Rodríguez y  su amante  Yermery Batista Morales lo dejaran como ambas habían decidido... por eso las mató a tiros ayer en la madrugada y luego se suicidó, revelaron familiares de las víctimas.

El hombre, que era prestamista, golpeó brutalmente el  domingo a Italia, su esposa durante 25 años, porque  le pidió el divorcio, ya que no le aceptaría una amante.

En tanto que según las afirmaciones  , a su amante Yermery, madre de Nayeli, Hairo y Jonkelis,  con quien procreó un niño  llamado Mairol, de dos años, la maltrataba  física y verbalmente.

Vecinos de Mercedes, residente en el barrio Las Flores, afirman que  arrastraba muchos problemas económicos y emocionales.

Testimonio.  “¡Vete de mi casa!, yo sé que tú tienes otra mujer”, fueron las últimas palabras que Nayeli escuchó decir a su madre, Yermery, antes de que Manolo, su padrastro, le dispara dos veces y le quitara la vida.

La niña de 10 años contó a HOY que salvó la vida porque no salió de su habitación hasta que  escuchó el motor de Manolo alejarse de su casa.

“Yo pensé que los tiros lo habían disparado delincuentes. Cuando llamé a mi mamá al ver que no respondía fui a buscarla tras oír   algo que cayó en la cama de ella, cuando fui ahí estaba mi madre en un charco de sangre”, narró la pequeña.

Nayeli dijo que el asesino le tenía odio. “Yo era la mayor de los hijos de mi mamá y no lo quería porque  era violento. Siempre me amenazaba con matarme”, señaló.

La niña fue quien alertó a sus abuelos  del  asesinato ocurrido a las 2:00 de la mañana en el sector   Villa Faro, de San Pedro de Macorís.

Dolor. “¡Ay Dios mío! Mi hija ya no quería vivir con ese hombre”, exclamó Nelly Altragracia  Morales, madre de Yermery, de 27 años.

Indicó que su hija dejó varias veces a Manolo porque era muy celoso y violento. “Llegó a golpearla, no quería que  hablara con nadie, pero tampoco la ayudaba económicamente”, indicó Morales.

“Varias veces le advertí a mi muchacha que dejara a ese hombre, que era casado y cuando decidió dejarlo mira cómo me la mata”, explicó con visible tristeza Juan Bautista, el padre de la joven asesinada.

Drama.  Ayer, Nolly, la segunda hija de los tres procreados por  Manolo e Italia,  arribaba a sus 18 años de edad. Sin embargo, esa fecha que esperaba ansiosa y llena de felicidad se convirtió en un día gris. Ella presenció cómo su padre asesinó a su madre y luego se quitó la vida.

Según tíos de la jovencita, quien estaba sedada y no quiso hablar con la prensa, ella exclamaba: “Mi mami me estaba felicitando cuando él la mató”.

Italia Palacio había interpuesto una orden de alejamiento contra Manolo, luego de que él la golpeara el domingo, dijo su hijo mayor, Enmanuel, de 21 años.

Los vecinos de la pareja que durante 25 años residían en el sector Las Flores explicaron que Italia era hogareña y trabajadora, que laboraba en zona franca.

Perdón.  Los hermanos del asesino-suicida, procedentes de una familia cristiana evangélica de  El Seibo  no comprenden por qué la muerte  fue la única opción que  Manolo encontró para solucionar su  “problema”.

“Pedimos perdón a las dos familias. En sus acciones influyó el mismo demonio”,  explicaron los señores  asombrados.

Todavía ayer a la 1:00 de la tarde los tres cadáveres estaban en la morgue del hospital Antonio Musa de San Pedro de Macorís.

La cifra

116

Es el número  de feminicidios este año, tras el asesinato de  Yermery Batista e Italia Palacio. Batista  murió  por heridas de bala en el costado derecho, en la cara y la mano derecha, certificó la médica legista, doctora Ada de la Cruz. Palacio Rodríguez falleció  a causa de un balazo en la clavícula que le salió por la espalda y otro en la frente. Manolo Mercedes les disparó con una pistola Carandai, calibre 9 milímetros que portaba  legalmente.

Escrito por: Cynthia Abreu descargado el 25 de julio de Hoy http://www.hoy.com.do/el-pais/2012/7/25/438594/Mas-asesinatos-de-mujeres

La Colectiva Mujer y Salud, expresa preocupación por el mensaje que envía el PLD al país.

La Colectiva Mujer y Salud, expresa preocupación por el mensaje que envía el PLD al país con la elección de su nuevo bufete directivo de la Cámara de Diputados y del Senado, por relegar a las mujeres a las posiciones de menor jerarquía, siendo ocupadas las posiciones principales exclusivamente por hombres. En el Congreso hay mujeres altamente calificadas para ocupar dichas posiciones.

Con esta elección, el PLD se coloca de espalda al espíritu del Artículo 39, numeral 5 de la Constitución que dice “El Estado debe promover y garantizar la participación equilibrada de mujeres y hombres en las candidaturas a los cargos de elección popular para las instancias de dirección y decisión en el ámbito público, en la administración de justicia y en los organismos de control del Estado”.

Hacemos un llamado al Presidente electo, a que en consonancia con su discurso de campaña y en apego al mandato constitucional, garantice la equidad de género en la composición de su gabinete y en los puestos dirección de la administración pública.

URL: http://www.cibaomarketing.com/?p=1713 del 25 de julio del 2012

Obligarla a esperar es criminal ¡Que le den la quimio ya!

Hace ya una semana que se debió iniciar el tratamiento de quimioterapia a ‘Esperanza’, la joven embarazada afectada de una leucemia agresiva, que pone su vida en peligro inminente. Esta semana perdida, este tiempo desperdiciado, podría marcar la diferencia entre la vida y la muerte para esta joven mujer, por lo que no podemos menos que preguntarnos: ¿Por qué esperan? Si los especialistas consultados han recomendado de manera casi unánime que se proceda de inmediato con la quimio, ¿por qué dilatan? Si la joven, su madre, sus médicos y hasta el Ministro de Salud Pública han solicitado que se inicie el tratamiento, ¿por qué no proceden? ¿Se trata solo del temor a posibles consecuencias jurídicas o debemos atribuir a presiones furtivas, a intimidaciones subrepticias, la parálisis que afecta a los responsables de prestar atención médica a la joven enferma?

Este caso pone de nuevo sobre el tapete los dilemas humanitarios, las artimañas políticas y las confusiones jurídicas engendradas por el Art. 37 de la nueva Constitución, tal cual fueron vaticinados por los sectores que se opusieron a este artículo. También obliga a reconsiderar las razones por las cuales han fracasado todos los intentos de modificar el Art. 317 de nuestro Código Penal, que penaliza el aborto sin excepción --un adefesio jurídico adoptado en el primer Código dominicano de 1884, que es una copia casi textual del Art. 292 del Código Penal francés de 1832.

Es decir que en pleno siglo XXI, en materia de aborto la República Dominicana se rige por un Código Penal decimonónico y un artículo constitucional medieval, que equipara el valor jurídico y ético de un embrión al de una mujer embarazada. La situación de ‘Esperanza’ pone de manifiesto las horribles consecuencias de anteponer los dogmas religiosos particulares a los derechos fundamentales de carácter general.

Paradójicamente, la ‘defensa de la vida’ queda evidenciada como apología de la muerte; los ‘valores morales’ en que se sustenta el Art. 37, al atar las manos de los médicos, conducen a actos de negligencia criminal. Con razón que los promotores del Art. 37 no han dicho ni una palabra frente a esta situación. ¿Qué pueden decir? ¿Qué moral van a defender? ¿Qué ética de la vida van a pregonar?

El caso de ‘Esperanza’ obliga a las autoridades públicas, a la clase médica y a la ciudadanía en general a enfrentar de una vez por todas a los sectores retrógrados responsables del Art. 37 y a buscarle una solución racional al problema del aborto terapéutico. Una solución basada en normas jurídicas fundadas en derechos, no en fanatismos religiosos.

Lo primero y más urgente es que se inicie la quimioterapia de ‘Esperanza’ y que los responsables médicos puedan aplicar los protocolos de atención universalmente establecidos en estos casos, sin temor a represalias de ningún tipo. Pero no basta con esto. El caso de ‘Esperanza’ se seguirá repitiendo hasta tanto no se revisen las normas legales que dieron lugar a esta situación.

El Congreso y los partidos políticos no pueden seguir ignorando los derechos de la mitad de la población dominicana. A ellos, al Estado y a las autoridades competentes los responsabilizamos de lo que pueda ocurrir con la salud y la vida de esta joven.

En una república laica y democrática, el caso de ‘Esperanza’ nunca hubiera ocurrido. Asegurémonos que no vuelva a ocurrir.

Foro Feminista

Santo Domingo

23 de julio 2012

Presentación libro "LA INTERRUPCIÓN DEL EMBARAZO: ANÁLISIS PARA EL DEBATE"

C/ José Gabriel Garcia #501 Esq. Calle Cambronal Ciudad Nueva, DN, República Dominicana, 89113
(809)527-0145